miércoles, 16 de enero de 2013
de prisa y corriendo
De prisa y corriendo que ya salimos otra vez de viaje: Ayer fuimos a la cárcel. Sí, habeís leído bien, a la cárcel. Visitamos a los presos de una cárcel Chadiana, de mas o menos 60 metros cuadrados y en la que convivían mas de 50 hombres en condiciones inhumanas. Compartiendo una letrina excavada en el centro de lo que podría llamarse “el patio”. El hacinamiento era increíble, el olor indescriptible y curiosamente la actitud de los presos bastante positiva. Todos querían posar e hice retratos de ellos que luego miraban en la cámara y celebraban con algarabía. Incluso los carceleros posaban al lado de sus fusiles Kalashnikov y todos estaban sonrientes. Esta prisión era para condenas máximas un año, aunque sospechamos que muchos de los que estaban allí ni siquiera estaban condenados. Además los delitos eran variopintos como haberse robado una gallina, hacer un traje y que el cliente no quedara satisfecho o haber sido denunciado por agresión aunque no hubiese fundamentos. Nos llamaba mucho la atención tener acceso a una cárcel en un régimen totalitario y opresivo y que incluso pudimos sacar fotos y grabar video, cuando en la calle si la policía te ve haciendo lo mismo, te retiene la cámara y te pone una multa. Es como si se sintieran orgullosos de sus cárceles, y no fuesen concientes del estado lamentable en que están los detenidos. Nos han dicho que en esa cárcel también tienen mujeres detenidas normalmente, compartiendo el hacinamiento con los hombres. Allí las violan y golpean. Las peleas son frecuentes y producen heridos a veces graves. Antes de marcharnos le tome una foto a uno de los presos mirándonos por un agujero en la chapa de la puerta. Era un chico muy joven con muy buen aspecto, su expresión era de perplejidad y desesperanza. No tenia cicatrices en la cara como algunos de los que estaban allí.
El cambio de tercio fue espectacular, de allí nos marchamos al colegio católico, donde los niños tienen mesas, sillas, están uniformados y limpios, les dan de comer un poco mejor sus familia y por lo tanto tienen energía para correr y jugar. (el día anterior en un colegio público, lo niños nos dijeron que no podían jugar mucho más con nosotros porque tenían hambre). En el colegio católico de pago, los niños nos cantaron varias cosas a medida que entrábamos en las clases, en una de ellas una niña leyó una poesía que había escrito su profesora en defensa de la mujer. En otras hicieron pequeñas representaciones y en el patio todos cantaron el himno nacional del Chad. Fue bonito y emotivo, tomamos muchas fotos, la pasamos muy bien. Iñigo me tomo una foto corriendo con un grupo
Luego fuimos al liceo público, es decir del gobierno, donde niños más mayores estudian el bachillerato donde sorprendentemente no había ningún campo deportivo. Pasamos una hora sacándole el compromiso al director de que hiciera un par de porterías a distancia reglamentaria y que nosotros nos encargaríamos de mandarles equitación y balones. La excusa que nos daba esconde la increíble negligencia que hay en los funcionarios de este país. Decía que no había espacio. El colegio enorme, dentro entrarían perfectamente 6 estadios como el santiago Bernabeu. Nos dimos la mano, le entregamos varios balones y delante de varios testigos se comprometió a hacer las porterias.
De allí fuimos al colegio público del día anterior a llevar unos balones mas de futbol. Por todas partes los damos, en los pueblos que pasamos en la carretera donde montamos partidillos o transformamos el que haya en uno más animado. La presencia del balón nuevo y reluciente es mágica.
Ayer por la tarde por ejemplo fuimos a un internado católico donde se educan a35 niños para que sean líderes de la comunidad. Fue increíble, les entrevistamos y había uno con tal don de palabra y aplomo que le pedí que entrevistara a sus compañeros y pasamos mas de tres horas grabando ese documento maravilloso en el que los niños hablaron de las principales necesidades de su país, sus problemas, el petróleo, las enfermedades, la pobreza, etc, etc. Tenemos material para hacer muchos documentales. El niño líder se llamaba Fredy y luego demostró porqué además era el capitán del equipo de futbol. Tomamos fotografías espectaculares de los niños jugando en un campo de aspecto casi lunar, del que se levantaban columnas de polvo contra el celo rojizo del atardecer. El centro de los niños líderes nos impresionó mucho, los apoyaremos al igual que al taller de costura de las mujeres de Donomanga, dirigido por Sor Angela, la óptica del hospital a la que ya llevamos cientos de gafas que ya han empezado a venderse y cuyos fondos se destinarán a comprar medicinas para la pediatría.
Esta mañana hemos hecho entrevistas por el hospital, hemos hecho varios tomas en la pediatría y documentado algunos casos de niños desnutridos, con malaria, pacientes con sida, tuberculosis y enfermedades desconocidas. Esta tarde vamos a Doba, donde queremos visitar el centro de minusválidos de los misioneros. Y si es posible hablar con el obispo. Al que después de haber sido expulsado por pedir que se repartiera algo del os beneficios del petróleo con la población, nos lo encontramos en el avión en el que llegamos al Chad. El obispo es un misionero que lleva 30 años en el Chad, al igual que el de Lai. Son trabajadores incansables y luchan realmente por la población. Recorren continuamente sus extensísimas diócesis para conocer las necesidad de las personas o para socorrerlas, como paso en el caso de los damnificados de las inundaciones.
Dejo de escribir y ya se que lo he hecho rápido y mal, pero salgo corriendo a buscar el punto de wifi del hospital a ver si consigo además poner alguna foto. Y con todo eso deciros que hemos completado dos tercios de nuestra expedición y no solo cumplido de momento los objetivos, además los hemos superado y estamos todos bien.
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